Cuando vamos buscando una consulta de tarot del amor partimos del principio que sea una consulta de videncia fiable, que la persona con la que vamos a contactar nos garantice que no va a engañarnos. Y es que en este sector la idea del engaño es algo que está asociada a la practica desde hace milenios. Ni todos los que son estan, ni todos los que están son…, es así este ramo.
A la hora de seleccionar es importante que atendamos a un criterio que nos permite seleccionar entre tantas ofertas de publicidad que aparecen actualmente. Existen básicamente dos principios que nos permitirán elegir:
1. Ha de ser una consulta de un profesional: como en todos los oficios se exige una profesionalidad, y eso implica una formación adecuada y la suficiente experiencia como para que se garantice que efectivamente estamos hablando de un profesional.., de alguien que se dedica a un oficio.
2. Ha de ser una consulta privada: ante tanta oferta de empresas de comunicación que amparadas en un poderoso marketing inundan todos los medios es importante volver a recordar que estamos hablando de un oficio artesanal. Y los artesanos poseen consultas privadas, no estan dentro de una cadena de restaurante rápido.
Un tarot del amor fiable requiere por tanto que acudamos a un artesano del oficio, y finalmente tenemos que entender que lo importante no es el sujeto sino el medio. Hay la idea de que hay personas con superpoderes que van a adivinarnos sin ningún tipo de esfuerzo lo que deseemos. Es preferible tener un planteamiento más tradicional, en el que lo imporante es el sistema y no la persona.
En mi propia consulta utilizo un oráculo, el I Ching, que responde por sí mismo, dejando así aparte lo que yo piense o deje de pensar. Personalmente creo que el oráculo es la mejor manera de realizar consultas de amor, por su profundidad y alcance en las respuestas.
Don Fidel